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¡Ha llegado el Gran Día!

Hola amigos y amigas. ¡Al fin ha llegado el gran día! O mejor dicho el Gran Día. Así, con todas las mayúsculas necesarias. Pues sí, hoy llega a su fin este blog en el que tantas emociones hemos compartido en el que –seguro que sí- habréis pasado grandes ratos descubriendo, aunque sea a retazos el fabuloso mundo de la no menos fabulosa Ludmila von Vampüren. (Como bien sabéis ya la vampirina de 8 años más importante de tooooooooooooodaaaaaaaaaa Transilvania).

Hemos hablado aquí de sus fantásticas merendolas los sábados por la tarde en el castillo de su muy mejor, mejor, mejor, mejor amiga Devorgila de la Sang. Esa muchachita tan intelectual como encantadora.

Hemos hablado, por supuesto, de Iñaki Vladimir, el origen de todo esto y una persona muy especial para nuestra querida Lud (y que se volverá más y más especial con el paso de los siglos, cuando los dos se acerquen a esa fase de su crecimiento, la adolescencia -o “Adolespelencia” como dice nuestra disléxica Ludmila- que tantos días de gloria, vino, rosas y otras cosas ha dado a Stephenie Meyer).

No nos hemos olvidado, desde luego, de George du Sangrouge. Ese pequeño poeta maldito que vive junto al, a veces, tormentoso mar de Biarritz en su pequeña mansión, cuidado, mimado, en fin adorado por su algo pegajosa mamá que lo quiere con devoción. Como no podía ser menos en un niño tan mono y tan pulcro y tan poeta.

Os he contado también muchas cosas sobre las especiales muñecas de las que disfrutan Ludmila y otras niñas vampirinas como Devorgila o la gran rival de nuestra considerable Lud: Dimitra von Titu. Algunas de estas muñecas verdaderamente aventureras y decididas, como pudisteis comprobar este verano, cuando el grueso de la tropa muñequil de Ludmila –es decir: Catriona y las algo más apocadas Georgina y Paulina- aterrizaron tras un viaje en globo en el TÍbet y fueron tomadas por diosecillas y tratadas como tal por unos más bien poco informados aldeanos tibetanos… Hasta que las propias aventuras de nuestra queridísima Lud deshicieron el error. Más o menos…

Sí, hemos compartido mucho en estos meses en este blog de Ludmila von Vampüren, pero todo lo bueno se acaba. El blog ha cumplido su misión. Es decir, os ha ido anunciando ese “Gran Día” de Ludmila, el 1 de noviembre, en el que el primer volumen de sus aventuras y las de sus mejores, mejores, mejores amigos –Iñaki Valdimir y Devorgila en el momento que se narra en el libro- iba a ser publicado.

Bien, pues ese día ha llegado. O mejor dicho va a llegar dentro de dos días, este martes. Desde esa fecha sólo tenéis que pedir al Sr. Amazon (como dice nuestra inefable Lud) ese magnifico libro, “Las aventuras de Iñaki Vladimir. El viaje estival”. Para los que no aguantéis hasta ese día, podéis pedirlo ya mismo en este enlace.

https://www.createspace.com/6670696

Así que no esteis tristes porque el próximo sábado ya no haya una nueva entrega del blog de Ludmila von Vampüren: ¡ahora tenéis a vuestra disposición muchas, muchas, muchas, muchísimas más aventuras, detalles y otros descubrimientos sobre Ludmila y su mundo que podréis leer en las páginas de tan fabuloso libro!

Siento pena al despedirme claro. Pero no mucha, porque sé que no es un “adiós”. Es sólo un “¡hasta luego!”. Justo el tiempo que vamos a tardar en reencontrarnos en las páginas del primer libro de “Las aventuras de Iñaki Vladimir” : bella, misteriosa, sugerentemente subtitulado “El viaje estival”.

Justo aquí  https://www.amazon.es/s/ref=nb_sb_noss?__mk_es_ES=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&url=search-alias%3Daps&field-keywords=Las+aventuras+de+Innaki+Vladimir

o aquí, si os van más los ebooks (¡aunque éste no trae todas las ilustraciones ideadas por nuestro compañero X. Pynchon!)

¡Hasta pronto pues, amigos y amigas!

 

 

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Los nervios de Ludmila

Hola amigos y amigas. ¿Os gustan las películas de guerra? No. A mí tampoco mucho, la verdad. Sin embargo, hoy parece que estoy en plena playa de Omaha aquel frío amanecer de junio de 1944. Justo al lado del querido yayo de Ludmila, que en aquellas fechas era oficial de su Británica Majestad y se jugó su vampírica vida asaltando los búnkeres de los malditos nazis (así los llama él) sobre aquella playa hoy tan famosa, lanzándose al frente de sus soldados contra el peligro, revólver de reglamento en mano. (Historia que Iñakitin y George, como os imaginaréis, hacen repetir a Teobaldo von Vampüren a la menor ocasión en la que recalan en su castillo).

Y por qué, diréis, me siento así. ¡Pues es muy sencillo! Nuestra querida Ludmila sabe que se acerca la fecha de la publicación de “su” libro.

Y no me deja tranquila un momento. Supervisándolo todo, cotilleándolo todo. Por suerte no soy la única “paciente” de tan estresante situación.

No.

Qué va.

Aparte de los sufridos Iñakitin y George, y la no menos sufrida Devorgila (por no hablar de cierto cuarteto de muñecas que bien conocéis ya), el resto de vampirines del colegio de Paso Borgo han tenido noticias de las inquietudes de Ludmila.

Pues sí, desde que nuestra querida Lud supo que se acerca el gran acontecimiento, se las ha apañado para subirse, a primera hora, al estrado de clase e improvisar allí una serie de pequeños noticiarios sobre la próxima publicación del primer volumen de sus “Memorias”.

En alguna ocasión ha mencionado que en este primer tomo también aparecen Iñaki Vladimir y Devorgila. Creo que sí… Ludmila cuando quiere es así de generosa en esto de compartir protagonismo.

Ha sido una arriesgada -y más bien apresurada- operación, pues a los severos profesores del colegio vampirín de Paso Borgo no les gusta nada que nuestra querida Ludmila se apropie del estrado para hacer gala de su arrolladora personalidad. Por muy nieta del ilustre Teobaldo von Vampüren que sea.

Los vampirines que tienen el alto honor de compartir clase y estudios con nuestra querida Lud, se han mostrado vampíricamente interesados. Iñakitin y Devo se han sentido tan sólo ligeramente abochornados por esta nueva muestra del empuje de su apreciada amiga Ludmila von Vampüren.

George du Sangrouge es el menos afectado. Es lógico, porque, como siempre, está inmerso en su mundo poético y, por otra parte, él no aparece, todavía, en este primer volumen de las aventuras de Iñaki Vladimir en las que -¿acaso lo dudáis?- Ludmila von Vampüren tiene un papel protagonista.

Bueno, por hoy os dejo. ¡Hay tanto que hacer para que todo este listo para la gran fecha!